Mujeres

100 respuestas a “No me digas bonita háblame sucio”

Miedo a conocer una ventana

Todo marchaba con normalidad durante los primeros meses de mi 4to matrimonio, demasiado bueno para ser verdad pensaba, cada vez que tenía a Nora comiéndose mis hijos crudos… poco me duro el gusto. Maldecía en mis adentros, con lo que detesto a ese tipo de gente, siempre dije que prefería un hijo criminal antes que uno homosexual. Lucía se percató de ello, lentamente saco mi miembro de su boca, para proseguir con mis bolas, primero uno, luego la otra, se metió ambas a la boca, el placer que yo sentía era indescriptible, sus manos jugaban con mi pene aprovechando la abundante saliva que tenía, lo apretaba, lo masturbaba, usaba sus dedos de una manera tal que me llevo al borde del placer…. Mis enormes huevos de toro rebotaban con sus firmes nalgas, de pronto sentí como su cuerpo se tensó… la muy zorra se vino sin siquiera tocarse…. Por cuestiones de trabajo tuve que ir unos días a la CDMX y no quise desaprovechar de probar un buen pedazo de carne chilanga, contacte a un chico en twitter que fungía como agencia y después de ver todo el catalogo me decidí por Dylan, un chavo de 1. Me jalo de las piernas me puso en la orilla de la cama, se bajó a mi culito y comenzó a lamérmelo, a chuparlo, a saborearlo…. Una delicia, era de verdad demasiada leche la que salía de ese miembro viril, tanto que no pude con todo eso y comenzó a escurrir por la comisura de mis labios…. Espero les haya gustado.

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Sabes tan rico. Cuando te lo ordene, me vas a lamer hasta que me corra. Quiero que me riegues con tu leche. Nadie me la pone tan dura. Te la voy a chupar hasta sacarle brillo.

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